Hotel “Blue Horizon” en Yantai

Año: En Construcción

Promoción: Privada

Obra: Nueva

Superficie: 52.000 m2

Localización: Yantai, China

Fotógrafo: Santiago Manero

Situada en el nordeste de China, junto al mar, la ciudad de Yantai es el centro de una región principalmente agrícola, reconocida por sus cultivos hortofrutícolas, de calidad muy apreciada en todo el país. Su climatología ponderada y régimen de lluvias, así como la orografía suave y la composición adecuada del subsuelo, han propiciado históricamente un lugar vinculado al cultivo y la elaboración de sus derivados, incluso la producción de vino.

Recientemente la ciudad de Yantai ha experimentado una transformación importante, creando una nueva extensión de la antigua trama urbana en su nuevo frente litoral, lo que ha propiciado su desarrollo como polo de atracción de nuevos habitantes, estimulados por su benigna climatología, sus playas amplias y también por el despliegue de sus instituciones universitarias. En ese contexto surge el Hotel de Yantai para la cadena hotelera China “Blue Horizon”. El emplazamiento se encuentra al borde del mar, formando parte de un ensanche extensivo en la parte nueva de la ciudad y bordeado de otros desarrollos residenciales y equipamientos, entre los que destaca la facultad de medicina, colindante con nuestro solar. Las dimensiones del edificio, así como el programa que albergará, está llamado a constituir un hito urbano y un polo de concentración en medio del contexto más bien disperso en el que se encuentra. Se trata de un hotel de 400 habitaciones capaces de tomar partido de la proximidad al mar y sus playas. El establecimiento cuenta además con un centro de convenciones multifuncional y un extenso programa para la restauración, una actividad muy propia de esta cadena hotelera, con la que ha alcanzado gran notoriedad dentro de la propia tradición gastronómica china. El edificio está constituido por un cuerpo alto que alberga principalmente las habitaciones y una base de cuatro plantas, desplegadas como pétalos, que son colonizados por el resto del programa colectivo, tanto en el interior como en las terrazas de sus cubiertas.

Tanto el cuerpo alto de las habitaciones como la base tienen su interior hueco, a modo de patio capaz de relacionar el conjunto a través de un ámbito común. Ese gran vacío interior es a su vez un espacio tampón entre las condiciones climáticas del exterior y las precisiones de confort de las distintas dependencias funcionales. Así pues esta ideado para que actúe bioclimáticamente como pre-climatizador del conjunto, implicando la radiación solar, los flujos de aire y la temperatura inercial del terreno. Las unidades de habitaciones tienen como referente las estructuras naturales de los moluscos, capaces de relacionarse individualmente con el exterior, tomando a su vez ventaja de las propiedades inherentes de las agrupaciones colectivas. De este modo, las directrices geométricas del fuste permiten equilibrar una aparente dicotomía entre las vistas al mar y la orientación. El conjunto tendrá una envolvente ventilada, mediante planchas nervadas y microperforadas de diferentes cadencias, lo que conferirá al fuste una apariencia lustrosa y cambiante con la luz del sol.