Descripción del proyecto

Piel cerámica del Instituto de Investigación de Sant Pau

Desarrollo de fachadas

Rol del estudio: Diseño arquitectónico y diseño de fachadas bioclimáticas

El recién inaugurado Instituto de Investigación de Santa Creu i Sant Pau se caracteriza por su fachada que consta de un impresionante vestido de piezas cerámicas que contribuye a una perfecta integración con el conjunto modernista del Hospital de Sant Pau, pero también constituye una característica bioclimática que permite el confort y ahorros de energía.

La nueva sede del instituto, de 9.700 m2, es el resultado de la colaboración entre las oficinas de Picharchitects/PichAguilera y 2BMFG Arquitectes. El textil cerámico brinda privacidad a los investigadores y tiene pliegues que protegen el edificio de la radiación solar, disminuyendo así significativamente el costo energético. Estos pliegues hacen, desde algunos puntos de vista, que el mosaico interior policromado aparezca en el exterior. Así, la innovadora tecnología constructiva de los textiles cerámicos genera efectos de transparencia, color, brillo y textura, posibilitando que las fachadas del edificio se relacionen con la arquitectura histórica desde la contemporaneidad.

El lado externo de las piezas cerámicas fue tratado con varios tonos de arcilla, similares a los de los ladrillos de los edificios circundantes del hospital. Se utilizaron cuatro colores de arcilla natural para combinar con la diversidad de colores de las fachadas de los edificios tradicionales.

Las piezas cerámicas que componen la fachada están vitrificadas en su cara interior. Sus colores se distribuyen en una especie de mosaico, de forma aleatoria. Este enfoque ha sido sugerido por el patrón visual del artista postimpresionista francés Georges-Pierre Seurat, en particular por su pintura “Una tarde de domingo en la isla de La Grande Jatte”. La pintura es un ejemplo extraordinario de la técnica conocida como puntillismo. Los diminutos puntos yuxtapuestos de pintura multicolor permiten que el ojo del espectador mezcle los colores de forma óptica, en lugar de mezclarlos físicamente en el lienzo.

En colaboración con el equipo de Flexbrick, el equipo de arquitectos diseñó un protector solar con mayor profundidad que el que suele proporcionar Flexbrick, e incorporó un nuevo pliegue en la pieza. Este requisito originó el diálogo con la industria y condujo a la evolución del sistema Flexbrick.

Originalmente, se consideró aumentar el grosor de las piezas cerámicas para crear una sombra capaz de proteger las fachadas de la radiación solar excesiva. Finalmente, en lugar de aumentar el grosor de las piezas, lo que habría provocado un peso excesivo, se decidió adoptar un pliegue geométrico en forma de alero, cumpliendo así la función buscada.

Se llevó a cabo un proceso de investigación y desarrollo para definir la forma final de la pieza cerámica. Incluyó diseño interactivo, trabajo en equipo, muestras, pruebas y optimización. La forma final de las piezas cerámicas cambia según la orientación de la fachada en la que se ubican, para adaptarse a las condiciones solares. El enfoque de diseño se basa en el hecho de que la fachada sur recibe más radiación de las posiciones más altas del sol, mientras que las fachadas este y oeste cuentan con ángulos más bajos de radiación solar. Para evitar el sobrecalentamiento del edificio, se debe evitar la mayor parte de la radiación solar incidente. Teniendo en cuenta estos dos supuestos básicos, que luego fueron justificados por la simulación energética y los estudios solares, se propusieron dos formas diferentes de la pieza cerámica.

Debido al Plan Cerdá para el Eixample de Barcelona, ​​el edificio cuenta con orientación S-E, S-O, N-E y N-O. Para la orientación S-E y S-O, hay un barrido adicional que comienza en el borde inferior del elemento original y continúa en una inclinación de 45º, como si estuviera de cara al sol. La geometría resultante se optimiza para evitar la incidencia directa de la radiación solar, pero permite la entrada de luz diurna difusa en los espacios interiores.

Del mismo modo, el elemento Flexbrick original está optimizado y diseñado para la orientación Noreste, con el objetivo de disminuir la demanda de refrigeración del edificio protegiéndolo de las ganancias solares. En este caso, predominan los ángulos solares más bajos, lo que conduce a la aplicación de un barrido de sombreado vertical adicional. La eficacia de esta solución ha sido probada mediante un estudio solar, analizando la radiación solar incidente en el acristalamiento detrás de la piel cerámica de la fachada.