Descripción del proyecto

Complejo residencial de 69 viviendas en Sabadell

La implantación urbana del edificio tiene un frente de mayor altura (PB+5) en la carretera de Barcelona y un volumen de PB + 2 en las calles Lepant y Buxeda. Las viviendas están distribuidas en 4 por rellano, con las exigencias y respuesta que las diversas orientaciones obliga a resolver.

El proyecto ha reforzado los requerimientos de retranqueos y vuelos urbanísticamente permitidos, con el fin de singularizar la torre y fragmentar las fachadas, mediante una volumétrica que se adapta a la pendiente de las calles en donde se sitúa.

El acceso al conjunto se plantea en la esquina de la torre. La planta baja se retranquea y se protege con un cerramiento perforado que mejora la privacidad sin perder las condiciones de iluminación y ventilacion natural.

La altura máxima reguladora permite unos dúplex en las últimas plantas.

La propuesta plantea 69 viviendas en 3 tipologías. En planta baja se proyectan 15 viviendas pasantes con acceso directo desde la calle y un jardín orientado hacia la zona común interior. En las plantas tipo se distribuyen 40 viviendas con ventilación cruzada en la zona de estar, a través de sus amplios balcones; los balcones son vertebradores de conexión entre los espacios interiores. En las últimas plantas se desarrollan 14 viviendas dúplex, con sus balcones y terrazas en cubierta.

Tal como el promotor solicitaba, se han proyectado el mayor porcentaje de viviendas de tres dormitorios.

El conjunto construido comparte una zona común ajardinada con piscina.

Constructivamente nos hemos adaptado a los requerimientos establecidos por el promotor. Se pueden destacar los sistemas constructivos de fachada, cubiertas, estructura de los áticos y prefabricación de las escaleras.

La fachada exterior es una fachada prefabricada y ventilada con hoja portante interior de paneles de hormigón y una hoja exterior de lamas de fibrocemento en librillo. El panel de  hormigón hacia el interior, además de su propiedades estrictamente estructurales, tiene una función de inercia térmica y puede dotar a la vivienda de una radiacion de calor y frescor, según estación climática, con su consecuente buen y eficiente comportamiento energético. Las fachadas interiores son ligeras de panel sándwich de acero micro nervado, el comportamiento térmico es estrictamente opuesto al de las viviendas orientadas hacia la calle, en este sentido la ligereza de su sistema obliga a darle la estanqueidad y máximo aislamiento para que no existan infiltraciones y el calor o frescor producido desde su interior se produzca con la mínima incidencia de pérdidas hacia el exterior.

Las cubiertas son planas y practicables para el uso de las viviendas en dúplex de las plantas superiores. El edificio ha colocado unas nuevas losas filtrantes industrializadas, diseñadas en colaboración con una industria local de pavimentos, que incorporan el aislamiento térmico y garantizan el encaje entre piezas, así como la filtración de agua de lluvia. El desarrollo de la pieza ha tenido en cuenta la importancia de una rápida colocación, la estabilidad al movimiento y la propia resistencia del hormigón prensado.

La estructura y cerramiento de la planta superior de los dúplex es una estructura metálica ligera, cubierta con chapa grecada y fachada ligera de panel sándwich micronervado. El módulo tiene un ligero espesor que, al tratarse de elementos industrializados y en seco, favorece la máxima altura permitida y una rápida ejecución.

El gran número de escaleras llevó a prefabricarlas para mejorar su calidad, eliminar pavimentos y agilizar la ejecución. Para acceder a las zonas de instalaciones se dispone de trampillas reduciendo la superficie destinada a salir y economizado la solución.

Mediante las soluciones constructivas y aislamientos térmicos previstos, se asegura un edificio de baja demanda y sin puentes térmicos. La certificación energética será una A y se obtendrá el sello ambiental BREEAM «muy bueno». Las soluciones industrializadas propuestas reducen la merma de material y residuos. En los aislamientos térmicos se ha optado por materiales “saludables” como la lana de roca y aislantes naturales en fachadas.

La obra se ha desarrollado desde un entendimiento proyecto y obra, con el objetivo mutuo de encontrar las mejores soluciones que puedan proporcionar la mejor relación calidad y coste. La interrelación estrecha entre las propuestas de proyecto y los ajustes que la obra encuentra en su día a día ha posibilitado la flexibilidad y mejora de las soluciones finales.